¿Sabemos lo que creemos?

“Aprender a saber… ¿Realmente sabemos lo que estamos haciendo?”

En la mayoría de las ocasiones que me pongo a diseñar tareas, y son pocas las sesiones que tengo a la semana, pienso acciones para entrenar, planificando con el tiempo, espacio, número de jugadores, de porteros, etc… que dispongo. En ese momento me vienen muchas dudas a la cabeza, unas de difícil resolución, otras sin embargo puedo contestarme yo mismo.

Cuando hay algo que nos descuadra, lo más importante es no dejarlo pasar. Informarse, buscar información y, sobre todo, preguntar nos ayudaría a conseguir esa tan ansiada respuesta, queramos o no escucharla.

Cuando diseñamos tareas estamos tan centrados en cómo hacerla para que salga perfecta, para que todos los jugadores que intervengan estén concentrados, activos e intensos, que no nos damos cuenta en la nube que estamos y necesitamos que, de vez en cuando, nos bajen.

Estamos embobados en nuestro esquema, en nuestras hojas, nuestro ordenador, pensando siempre en lo mismo, el fútbol sala. Qué hacer para corregir esto, que tarea puedo hacer para mejorar lo otro, etc…

¿Sabemos lo que creemos?

Y es cuando llego a esta pregunta. En ocasiones reflexiono y llego a la misma conclusión:

“La cuestión no es que sepamos lo que creemos, si no que sabemos lo que queremos saber, independientemente si es lo correcto…”
– Dani Molinero –

juvenilFSD

Esto genera mucha controversia ya que, en la mayoría de las ocasiones estamos acertados haciendo lo que queremos, pero podemos estar equivocados en el objetivo real que queremos realizar.

Al final somos humanos y, como tal, erramos y nos equivocamos. Creemos que esa tarea que vamos a hacer es de finalizaciones y resulta que no, que tiene otro objetivo por encima, aunque los jugadores finalicen mil veces a portería.

“Sólo sé que no se nada y, al saber que no sé nada, algo sé; porque sé que no sé nada” – Sócrates –

No siempre tenemos razón y hemos de cambiar el chip, asimilando que lo que hemos hecho no es correcto, o sí que lo es, pero con otro objetivo totalmente diferente. Debemos de aprender de todos esos errores y felicitarnos a nosotros mismos cuando sí que hemos acertado y ha salido todo perfecto. Tenemos que aprender a saber.

Conclusión

Fácil, siempre hay algo que no sabemos o que creemos saber. Podemos estar o no equivocados, pero seamos humildes y aprendamos de eso. No se nace sabiendo y esos conocimientos lo da el estudio, la experiencia, el trabajo y las conversaciones que nos ofrecen diferentes amigos, técnicos y aficionados al deporte en cuestión.

“Errar es humano, perdona es divino, rectificar es de sabios”
– Alexander Pope –